2.08.2010

no es tv

acabo de ver tu entrevista en una pagina web.


quisiera arrancarte ese chaleco a cuadros, mio. quisiera seguir conla playera y los jeans y quitar a chupas de enmedio y correr a los chicos de ahi y besarte tanto que desquite todas las ganas que he tenido de besarte durante estos meses.

quisiera lamerte

succionarte

lastimarte (poquito)

y meter mi lengua hasta lo mas profundo de tu boca

que nuestros labios se quedaran pegados

como siempre


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quiero darte esto

lo que hay debajo de estos jeans y esta playera rota de clockwork orange

quiero que me des todo lo que tienes fuera

y lo que tienes dentro

todo

te quiero aqui y ahora

(te deseo)

2.05.2010

me volviste a romper el corazón pero esta vez definitivamente

como se?

simplemente lo se, ya no hay vuelta atrás, me has deshecho por dentro, ya no hay nada que remediar, ya lo hecho esta hecho

adios


adios

se feliz, como hasta ahora

2.03.2010

me rompiste el corazón

por vez primera

1.31.2010

domingo

Me gusta quedarme acostado mucho después de haberme despertado los domingos. a veces puedo quedarme dormido de nuevo, solo por unos instantes, los suficientes para volver a soñar. Estoy convencido de que alguien quiere decirme algo a través de mis sueños... son demasiado raros, cortos pero treméndamente elaborados, llenos de notas al pie de página, llenos de significados ocultos, de personajes con vida propia, de misterio. Debo confesar que también es cierto que muchas veces me da miedo quedarme atrapado en alguno de ellos, de esos sueños raros y cortos; no se porqué, pero a veces siento que me despierto en uno de ellos y vivo un rato en medio de extraños que llevan toda una vida a lado mio y hago cosas que nunca haría en la que yo considero mi vida, y platico de cosas que nunca hubiera imaginado platicar en la que, de nuevo, yo considero mi vida.

En esta casa no se descansa nunca, o eso parece. Luego de despertarme, desayunar y salir a ejercitarme un poco, regresé y ya estaba la tienda abierta y habia gente extraña dentro de lo que yo considero mi casa, mi espacio privado. No me convence mucho eso de vivir y trabajar en el mismo sitio, sobre todo si eso implica dejar entrar a extraños a contaminar todo con su presencia, pero mientras esos extraños sigan alimentando nuestras arcas... parece que tendré que adaptarme a ese pequeño problema.

Amelia se comió toda la barbacoa que había comprado mi madre. Yo les digo que todos los perros hacen lo mismo, que nunca van a poder dejar de nuevo las puertas abiertas y la comida en la mesa mientras este ella presente, y al parecer poco a poco los voy convenciendo. Luego de eso, tuvimos que ir a comprar más barbacoa. La mujer que la despacha siempre me ha puesto los nervios de punta: es amargada, anciana y fea, y respira con un silbido que no se le ha quitado nunca desde la priemra vez que la vi hace unos 16 años. Siempre esta echando maldiciones contra sus hijos y contra gente que parece odiar mucho y trata de mal modo a los clientes y aparenta un poco de amabilidad en cuanto uno le da el dinero y recoge su paquete de carne, pero luego regresa a a la misma rutina de odio y mentadas de madre que lleva realizando desde no-se-cuantos-años-atras.

Caro y su bebé son de las personas que más me gusta ver en el mundo. Me da gusto que ella lo tenga por fin en su casa y que este enterito y creciendo. Siempre que lo veo (lo he visto en realidad unas 3 veces) esta dormido, apacible en su cuna que no deja de vibrar. Cunas con masaje... nunca lo hubiera imaginado. Ah y mi prima de 3 meses usa baños con aromaterapia...

Sushi de salmón y yakimeshi de verduras. 75 pesos, pero de alguna forma creo que me lo merecía. El atardecer en el centro histórico es de las cosas que más me gusta experimentar. Caminar y caminar por sus calles y entre toda esa gente, entre olores rancios y feos, entre edificios coloniales desgastados... no se porqué pero me gusta. Aunque sea cargando una bolsa enorme y pesada con todas las cosas que pude tomar de casa de Caro. Me merecía ese sushi y ese espacio de melancolía y tranquilidad.

Por eso me gustaba vivir en el centro histórico

por eso algun día volveré a vivir ahi

El regreso y la noche y los programas dominicales de la TV abierta y el transporte público vacío y las caras largas y las bolsas llenas de cosas son las cosas que me hacían odiar los domingos, ahora lo recuerdo. Pero esta vez creo que no lo odio. Ni lo amo, simplemente lo vivo y espero tranquilamente que llegue el lunes

y el martes

darkness

Una de las cosas que más me gustan ahora es quedarme despierto en medio de la oscuridad. el cuarto donde duermo esta casi aislado del ruido y de la luz. Es negro y es insonoro. A veces me da miedo, pero lo supero en cuanto comienzo a sentir que floto en medio de la nada, en medio de un vacío tibio y acogedor en el que solo existen los olores. Mi nariz siempre ha estado un poco averiada, pero es en esas noches en las que me doy cuenta de lo potente que puede llegar a ser...

sudor, canela, piel, cabello, madera vieja, plástico polvoso, metal oxidado, papel húmedo, sal, pintura, anis...

la otra noche me llegó un olor a anís y nunca supe porqué. No había nada que tuiera anís en el cuarto ni en los alrededores, ninguna loción o nisiquiera esas muestras que vienen en las revistas, nada.

pero lo olí

Y después duermo y sueño muchas cosas raras. A veces quisiera quedarme en los sueños, y vivir en una realidad paralela, una que estuviera hecha justo como yo quisiera que fueran las cosas. Me ha pasado y es horrible despertar y darse cuenta de la forma en que todo esta arreglado.

no se, aun no decido que prefiero: una realidad enorme e incomprensible, o un sueño hecho a la medida, íntimo.

***

1.30.2010

brangelina = 0

pido ser angelina
duo? or threesome?

...

1.25.2010

the xx. infinity

Un domingo extraño. Jamás imagine comenzar un día en un dispensario de republica de Ecuador esperando mientras a alguien le cosen la cabeza. Risa y más risa. Miedo. Tranquilidad. Confusión. Me di cuenta cuánto me gusta ver a mi madre y lo mucho que me gusta abrazar a la gente que quiero. El olor del viento de la Ciudad de México es una mezcla de sal, pasto y hiel.

La arrachera más deliciosa que he comido en años. Mi hermano sincerándose conmigo como nunca antes lo habia hecho. Cariño al por mayor, y una sensación de que la vida es mucho mejor y más compleja y más grande de lo que nunca vamos a poder asimilar jamás. Aunque lo intentáramos todos juntos al mismo tiempo, no podríamos.


Lo cierto es que también te extrañé. Mucho. Extrañé salir contigo por una chamoyada y comprar jabones de menta y coco. Extrañé salir al mercadito de la San Rafael y comer Carnitas y Barbacoa y luego ir al Sanborns a ver revistas. Extrañé estar tirados viendo la tv y yo acariciando tu pierna o tu brazo o tu cabeza...

extrañé ver películas y darle de comer a los perros. A nuestros perros.

Extrañé olerte, y escucharte y deleitarme con tus chistes y tus ocurrencias, tan únicas, tan divertidas.

Extrañé besarte...

y darte las buenas noches y despertar un lunes listo para enfrentar una nueva semana.


***

1.23.2010

boogie nights

Luego de un exhaustivo día de trabajo, y a falta de un reproductor de DVD decente, fui a la vinateria de la esquina, hice fila 10 minutos detrás de un monton de borrachos suburbanos con las caras abotagadas pero sonrientes, compre dos latas de arizona, muchos cacahuates enchilados y al regresar a casa me tire en el sofá para ver lo que el Dish me podía ofrecer un viernes social por la noche.

Zapping, zapping, zapping...

La verdad es que o yo no estaba en el mood de ver programas de las maravillas de la naturaleza y cómo le fue de la chingada a Lois Lane luego de terminar de rodar el exitazo de su vida, o en realidad la programación de la TV por cable deja mucho que desear, aun para los 200 pesos que cuesta mensualmente. Luego de unos 5 minutos de ver videos que ni siquiera recuerdo, di otro click al control y me tope con Boogie Nights en VH1. He visto esa película de Paul Thomas Anderson aproximadamente unas 10 u 11 veces (12 con esta creo), pero deje el control a un lado y la volvi a ver por el simple hecho de que es una de mis películas favoritas, y además es de esas películas que jamás me voy a cansar de ver.

El ascenso y descenso de un chico - y una industria - guapo y un poco tonto cuya única (apreciable y envidiable) virtud es tener una vergota de 13 pulgadas, que vendrían siendo 33 cm... su relación con sus compañeros pornstars, la felicidad, la despreocupación de los 70's, la buena vida... y la trágica e inevitable caida de todos ellos del pequeño pedestal en donde estaban, y su confrontamiento con la cruda realidad.

En realidad lo que me interesa no es tanto la historia: la mayoria ya se la sabe perfectamente, yo por lo menos si, casi de memoria. Lo que me interesa es ese retrato de gente que parece tenerlo todo: amigos, dinero suficiente para divertirse, un poco de fama, diversión... y de pronto no logran lidiar con el hecho de que todo eso fue una bonita pero pasajera fantasía. Ese choque con la realidad es siempre tan cruento como la golpiza que le ponen a dirk diggler en el estacionamiento luego de la humillación de no lograr una erección por 10 dólares, o el coraje y la frustración que empujan a rollergirl a destrozarle la cabeza a un tipo que la humilló y le hizo ver su molesta realidad. Todo esto pasa por supuesto en una tensa secuencia de unos 10 minutos en los que dos palizas tienen lugar en diferentes puntos de la misma ciudad protagonizadas por antiguos compañeros de trabajo en la productora porno de Jack Horner. La música, las tomas, la fotografía, las escenas que poco a poco van tensando más y más la cuerda son típicas de PT Anderson. Pero detrás de todo siempre parece haber algo de esperanza en sus películas por más cursi que pueda sonar: Buck, el negro que no parece ver la solución a sus problemas financieros por el hijo que próximamente va a tener y la discriminación que sufre a la hora de pedir un préstamo al banco, de pronto ve su camino despejado gracias a un golpe de suerte: un asalto frustrado en el que es el único sobreviviente y, como todos lo hubiéramos hecho, escapa con el dinero del botin y pone la tienda de estéreos que siempre quiso tener.

Lo siguiente es una especie de redención para todos los personajes: Buck con su tienda, su esposa y su hijo parece ser el más afortunado. Jack de alguna manera sigue siendo el patriarca de todos y parece vivir bien y sin preocupaciones. Reed se vuelve mago para adultos como siempre soñó. Scotty continúa siguiendo los pasos de Dirk, sin que aparentemente le importe mucho seguir siendo su sombra, parece ser feliz. Los únicos que de alguna manera parecen nunca poder encontrar esa segunda oportunidad y tranquilidad que han encontrado los otros, son mis dos personajes favoritos: Amber, quien sigue atada a la industria porno y no parece que nunca vaya a salir ni a mejorar: sin su hijo, sin un empleo honorable, adicta a la cocaina, sin pareja, sin estabilidad financiera, aparentemente emparejada con Jack... y Dirk Diggler, el tipo que le apostó todo a su vergota y que ni siquiera se ocupó de cuidarla como se debía, casi impotente, sin dinero, sin preparación, sin saber hacer nada más que mostrar una cada día más vieja e inservible parte de su cuerpo, atrapado al parecer por siempre, o mientras le dure su atractivo físico a la industria porno cada día menos glamourosa y redituable.

Creo que suena y es tonto, ya se, pero cada vez que la veo siento tristeza y lástima por ellos dos, quisiera ver a Amber con su hijo, dejando las drogas, feliz, estable... y a Dirk con una verga quizas menos grande pero con un futuro mejor, dejando de ser la atracción de un cada día mas escueto circo para adultos.

Carajo, soy cursi pero... asi es.

1.21.2010

lo cierto es que al final del día, tanto esfuerzo y tanta fortaleza y tanta cara de no pasa nada no sirven mas que para recordarme el unico hecho:

ya no estoy contigo